Tema 1. LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN
1. El Antiguo Régimen. La economía. La sociedad estamental. Las instituciones.
2. El Despotismo Ilustrado.
3. La Ilustración.
4. La cultura popular.
5. Movimientos artísticos.
1. EL ANTIGUO RÉGIMEN.
La denominación Antiguo Régimen hace referencia al sistema social, económico y político dominante en Europa durante los siglos XVI al XVIII.
1.A. LA ECONOMÍA.
Agricultura
Incluso en pleno siglo XVIII la agricultura seguía siendo la principal fuente de riqueza y daba empleo a casi el 80 % de la población en todos los países.
Era muy poco innovadora por lo que seguían apareciendo etapas periódicas de hambrunas, sin embargo, a largo plazo se produjo un aumento de la producción – por la roturación de nuevas tierras y una mejora en los métodos de cultivo – sin el cual no habría sido posible alimentar a la creciente población.
Industria.
Existían varios modelos de producción industrial:
- Pequeños talleres urbanos, cuyas normas de producción y precios estaban regidos por los gremios.
- Trabajo a domicilio por cuenta de un mercader, sistema que adquirió gran importancia sobre todo en el sector textil.
- Grandes fábricas que concentraban bastantes obreros pero que todavía utilizaban los mismos procedimientos artesanales de los pequeños talleres.
1.B. LA SOCIEDAD.
Era una sociedad estamental: el clero, la nobleza y el estado llano o Tercer Estado; la diferenciación social estaba determinada por la pertenencia a uno u otro estamento.
La diferencia fundamental estribaba en que frente al clero y la nobleza – dotados de privilegios – el estado llano carecía de ellos.
El Tercer Estado o estado llano agrupaba a muy diferentes sectores sociales – burguesía, campesinado y asalariados urbanos – y tenían la obligación de satisfacer los impuestos reales, así como el diezmo eclesiástico.
La burguesía, aunque en teoría pertenecía al estado llano había llegado a poseer una considerable riqueza a través de sus actividades industriales, profesionales y, sobre todo, mediante el gran comercio y las finanzas. Estos grandes burgueses tenían un nivel de vida similar al aristocrático y en ocasiones obtenían del monarca el ennoblecimiento.
Los artesanos, encuadrados en gremios, constituían un sector numeroso en las ciudades.
Los campesinos: su situación variaba según las regiones y su condición de propietarios, arrendatarios o jornaleros. En líneas generales, la miseria marcaba la vida de los campesinos y las clases bajas urbanas.
La nobleza era el elemento social más significativo del Antiguo Régimen, la base de su riqueza estaba en las rentas de la tierra, pero su carácter distintivo no venía determinado por su riqueza sino por sus privilegios legales, entre los que se incluían ser juzgados por tribunales propios y no pagar impuestos.
El clero también estaba dotado de
importantes privilegios y la Iglesia tenía unas riquezas considerables,
asimismo gozaba de una fuerte influencia cultural.
1.C. LAS INSTITUCIONES.
La organización política más común era la monarquía absoluta.
La representación del pueblo se limitaba a instituciones a las que el monarca recurría para solicitar aportaciones económicas de sus súbditos.
Sin embargo, los monarcas absolutistas no tenían una autoridad ilimitada, dado que:
- debían respetar los privilegios concedidos
a la nobleza y el clero
- y, además, las necesidades financieras habían llevado a la venta de altos cargos burocráticos cuyos titulares gozaban de una amplia libertad.
Las reformas impulsadas por algunos monarcas (los déspotas ilustrados del siglo XVIII) encontraron muchas dificultades en su desarrollo.
Ya en 1651, en su obra “Leviathan”, Thomas Hobbes contribuye a nutrir las corrientes del futuro despotismo ilustrado, que veía al Estado como garante y tutor del pueblo que sufría un estado de minoría de edad permanente.
Las ideas del inglés John Locke, recogidas en su obra “Dos tratados sobre el gobierno civil” publicada a fines del XVII, defienden la necesidad de un contrato entre gobernantes y gobernados, en el que el consentimiento individual es la base de la legitimidad política.
Estas
ideas fueron acogidas por los ilustrados franceses que, negando el origen
divino del poder real, reclamaron un nuevo sistema político basado en la
división de poderes y la representación popular.
2. EL DESPOTISMO ILUSTRADO
Se ha denominado Despotismo Ilustrado a la política impulsada por algunos monarcas del siglo XVIII que, en el fondo, no era sino la continuación del absolutismo que se había ejercido durante el siglo anterior, pues su principal objetivo seguía siendo el reforzamiento de los poderes de la Monarquía.
Pero la novedad consistía en la actitud racionalista que se manifestaba en esta política, de manera que se mostró un menor respeto por los privilegios y costumbres tradicionales y una mayor voluntad de reforma.
La principal dificultad de estas reformas era la instauración de un sistema fiscal común y universal basado más en la imposición directa sobre la propiedad de la tierra que en la indirecta sobre el consumo; estos planes encontrarían una fuerte resistencia entre las clases privilegiadas y constituirían el primer desencadenante de la Revolución Francesa.
Los monarcas tuvieron que seguir recaudando fondos de unos impuestos indirectos que cada vez eran más gravosos para el Tercer Estado y acudiendo al endeudamiento público.
La frase “Todo por el
pueblo, pero sin el pueblo” se extiende desde finales del siglo XVIII como lema
del despotismo ilustrado, caracterizado por el paternalismo, en oposición a la
opinión extendida desde los enciclopedistas que veía necesario el protagonismo
y la intervención del pueblo en los asuntos políticos, incluso asignándole el
papel de sujeto de la soberanía.
3. LA ILUSTRACIÓN.
Las ideas principales de la Ilustración ya habían surgido durante el siglo XVII en Inglaterra por obra de pensadores como Thomas Hobbes, Isaac Newton y John Locke.
El progreso científico experimentado durante el siglo XVII fue interpretado por los filósofos ilustrados como el triunfo de la razón humana.
Lo más característico de la Ilustración fue la notable difusión que tales ideas tuvieron en todos los ambientes cultos de Europa.
Conceptos fundamentales.
Las nuevas convicciones de los ilustrados se pueden agrupar en torno a cuatro conceptos fundamentales:
- La razón, considerada como la más importante de las facultades humanas desplazando a la fe. Surgió una nueva religión basada en la razón, el deísmo o religión natural, que buscaba sus leyes en la Naturaleza.
- La crítica, corolario lógico de la actitud racionalista. No sólo las instituciones sino las creencias y las costumbres fueron sometidas al escrutinio de la razón.
- La libertad, se consideraban indispensables la libertad religiosa y de pensamiento, algunos también consideraron la libertad política, siguiendo el modelo inglés, pero en general se aceptaba un Estado autoritario siempre que fuera ilustrado y utilizara su poder para eliminar los obstáculos tradicionales.
- La felicidad comenzó a ser considerada el principal objetivo de la condición humana, en contra del cristianismo que situaba en primer lugar la salvación eterna.
Enciclopedia.
La obra cumbre de la Ilustración, la Enciclopedia se publicó a partir de 1751 en Francia bajo la dirección de Diderot y d’Alembert. y supuso un intento de reunir todo el saber humano.
Contenía más de 72.000 artículos de más de 140 colaboradores, entre ellos Voltaire, Rousseau,
Tenía que servir como punto de partida para el progreso del conocimiento y su difusión en los ambientes cultos europeos.
Constituyó un monumental compendio de conocimientos científicos, técnicos e históricos.
Estaba caracterizada por un fuerte contenido crítico hacia las instituciones y creencias tradicionales.
Los tres pensadores más característicos de la Ilustración fueron franceses (si bien Rousseau lo fue de adopción):
- Montesquieu: combatió el absolutismo monárquico al que opuso de la doctrina de la separación de poderes; frente al poder del rey debían existir otros poderes para ejercer un equilibrio. Su principal obra es “El espíritu de las leyes”.
- Voltaire: su principal interés se dirigía a la libertad de pensamiento; combatió la visión cristiana del mundo, siendo un “deísta” firme partidario de la religión y la moral naturales. Defendía que la ley debía ser igual para todos. La vida en común exige una convención, un “pacto social” para preservar el interés de cada uno.
- Rousseau: escribió El contrato social, obra que causó un gran impacto tras su publicación, en ella sostiene que la base de la sociedad está en un contrato por el cual cada individuo renuncia a su libertad individual a favor de la voluntad general.
4. LA CULTURA POPULAR.
A pesar de los avances en la instrucción, a fines del XVIII la mayor parte de los europeos eran analfabetos; había más analfabetos entre las mujeres que entre los hombres y más en el campo que en la ciudad.
La opinión dominante entre la minoría culta era que no se derivaría ningún bien de que el pueblo aprendiera a leer.
La mayoría de la población seguía aferrada a creencias multiseculares; en el campo se continuaba viviendo en un mundo mágico.
Sin embargo, la imprenta iba poco a poco ganándose un público para el consumo cultural, que sería un preludio de lo que unos siglos más tarde sería la cultura de masas.
5. MOVIMIENTOS ARTÍSTICOS.
Durante el siglo XVII y buena parte del XVIII se desarrollaría el llamado arte barroco.
En Italia, su centro principal fue Roma, donde los Papas y las grandes familias nobles financiaron una fastuosa actividad artística, en arquitectura destacarían Bernini y Borromini.
Fuera de Italia, el barroco se desarrolló en distintas escuelas nacionales, cada una de ellas con una vigorosa personalidad destacada.
En pintura destacan los españoles Zurbarán, Murillo y Velázquez, el flamenco Rubens o el holandés Rembrandt.
Desde el punto de vista artístico el siglo XVIII no muestra unidad: su primera mitad fue la prolongación del barroco – en Francia el Rococó – mientras que la segunda estuvo bajo la reacción del neoclasicismo; más que las antigüedades romanas fueron las griegas las que suscitaron el entusiasmo del público.
El siglo XVIII, por otra parte, es denominado el Siglo de la música, arte que despertó un interés general en toda Europa, sobre todo en Alemania, el Imperio austríaco y en Italia.
Autores como Bach, Haendel, Mozart, Vivaldi,
Scarlatti y, a fines del siglo, Beethoven, dieron realce a esta época.
LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN
1. El Antiguo Régimen. Siglos XVI al XVIII.
1.a. La economía.
1.b. La sociedad.
1.c. Las instituciones.