9.1. El Pop Art y la crisis del Informalismo.

 

En 1964 Rauschenberg ganaba el premio de la Bienal de Venecia con una obra Pop Art en la que eran evidentes su impulso renovador y la recuperación de elementos neodadaístas referidos al empleo de objetos.

En sus ediciones anteriores la Bienal había venido premiando y consagrando de forma sistemática a las grandes figuras del Informalismo.

El premio que vino a constatar algo que afectaba a las definiciones y a la idea misma de abstracción y figuración.

Y es que la obra de Rauschenberg, impregnada de elementos figurativos y con una clara recuperación de componentes dadaístas, ponía de relieve lo anodino y repetitivo y por tanto lo poco innovador y agresivo de un Informalismo en vigor ya casi dos décadas, que estaba perdiendo su capacidad de fricción y ruptura.

Era un problema de galerías, pero también del academicismo surgido de la inflación de artistas y la abusiva repetición de unas mismas soluciones.

En Pincelada amarilla y verde(1966, Museum für Moderne Kunst, Frankfurt) de Liechtenstein ironizaba, con cierto sarcasmo, sobre la pintura informalista, al representar un gesto con los procedimientos gráficos de un cómic.

Con ello ponía de manifiesto como la espontaneidad del gesto y la proyección inmediata de lo instintivo era ya un recurso académico que carecía de todo impulso natural.

El Pop Art aparecía por tanto como todo lo contrario al Informalismo.

Los artistas tomaban formas y recursos propios de la fotografía y de los medios de comunicación de masas como los periódicos y revistas, los anuncios, la televisión y el cómic.

Se utilizaban como un nuevo lenguaje plástico de carácter figurativo en el que se huye de la pura subjetividad.

Se había renunciado a mostrar la intimidad más profunda del ser, a salir de él para mostrar lo que le rodeaba.

La rápida aceptación del Pop Art se debió por tanto a la novedad de un lenguaje cargado de contenidos que tenía un carácter comunicativo basado en formas de lenguaje asimiladas.

Los artistas del Pop Art hacen uso de:

  • imágenes con elementos prestados de los medios de comunicación de masa (Andy Warhol, Tom Wesselmann, Robert Rauschenberg o Roy Liechtenstein)
  • los propios objetos de consumo (Claes Oldenburg, Jasper Johns).

Esto era una indagación de un aspecto olvidado de la realidad que ponía de manifiesto la constante búsqueda de los artistas contemporáneos para descubrir los innumerables valores del objeto.

Uno de los problemas que trazan el hilo conductor que une al Dadaísmo, al Surrealismo y al Pop Art ha sido la obsesión por desentrañar nuevos valores del objeto, por hallar nuevos valores derivados de la manipulación de la realidad y del objeto.

Esta nueva búsqueda se desarrolló como vemos siguiendo dos caminos diferentes:

  • con la recuperación física del objeto (Jasper Johns: Painted Bronze (Ballantine Ale). 1960. Kunstmuseum Basel, Basilea) (Robert Rauschenberg Coca Cola Plan. 1958. Colección particular, Milán).
  • con la representación del mismo (Andy Warhol: Gran bote de Sopa Campbell. 1962. The Manil Collection, Houston).

En este sentido fue Claes Oldenburg quien llevó a sus últimas consecuencias el empleo y manipulación de objetos.

Unos objetos vulgares, ordinarios, de desecho en muchas ocasiones, con los que el artista logró realizar un arte de inspiración plenamente urbana.

En Hornillo de cocina (1962. Colección particular, Nueva York) y Pantalones azules gigantes(1962. Colección W. Harris, Chicago)el artista ha construido una imagen cotidiana de una realidad inadvertida.

Floorburger (Giant Hamburger) de cerca de dos metros y medio de alto, opta por sobresaltar dimensiones para sobresaltar el sentido perceptivo rutinario del espectador.

El Pop Art se originó y desarrolló en Inglaterra y EE.UU., donde la incorporación de un mundo de objetos que el consumo había ido introduciendo en nuestro entorno y que solamente habían sido vistos como objetos de uso cotidiano, para transformarlos en imágenes con un sentido plástico.

Su presencia sacudió al espectador de su rutina al colocar delante de él algo con un sentido y un significado diferente al que se le atribuía.

El Pop Art utilizó objetos e imágenes con los que el espectador estaba familiarizado.

No eran objetos rebuscados ni sofisticados, sino aquellos que el consumo había fabricado repitiéndolos hasta la saciedad y vulgarización.

De esta forma se ejercía la más clara reacción contra las formas refinadas y personales del Expresionismo abstracto, pues para los artistas Pop Art el arte debía dirigir una nueva mirada a un exterior urbano transformado por la mecanización y el consumo.

El propio Roy Liechtenstein había tenido una etapa vinculada al Expresionismo abstracto hasta que en 1960 comenzó manipular anuncios para luego ya incluir en sus obras imágenes tomadas de cómics de acción como As I Opened Fire(1964. Stedelijk Museum, Ámsterdam) o de amor como La obra maestra (1962. Colección particular, Beverly Hills), lo que desde luego no dejó de redundar en la revalorización del cómic desde una condición de arte menor y popular a la de gran arte.

Andy Warhol comenzó como diseñador publicitario y paralelamente a Liechtenstein, pero de forma independiente, tomó la misma orientación Pop Art al trabajar sobre personajes famosos como Elvis o Marilyn Monroe y objetos de consumo como la Coca Cola o los mencionados botes de sopa Campbell, trabajos que tendrían una gran influencia tanto en la publicidad como en la moda y en las artes gráficas.

Junto a la presentación de objetos su manipulación abrió un campo infinito de experiencias como los envueltos o empaquetados de Christo y Jean-Claude, manifestaciones que alteran por poco tiempo la visión de un objeto y crean una imagen monumental dentro de las coordenadas Pop de la ampliación antinatural de la dimensión y escala del objeto.

La temática del Pop Art fue por tanto inagotable.

Los mismos artistas fueron conscientes de la imposibilidad de experimentar con todo el mundo de objetos que constituyen nuestro entorno.

El inglés Richard Hamilton en su collage, Pero, ¿qué es lo que hace que los hogares de hoy sean tan diferentes, tan atractivos? (1956. Colección particular, California)plasma toda una iconografía, a modo de muestrario, de los objetos utilizados y revalorizados por el Pop Art.

Es una imagen en la que se aglutinan los objetos que nos rodean o que han pasado por nuestra vida, como un bodegón de nuestros entornos, en una irónica llamada de atención hacia nuestra percepción limitada y atrofiada.

Tom Wesselmann empezó a crear esta serie de pinturas de bocas en 1965.

Como venía siendo habitual en él, son cuadros de gran formato en los que plasma imágenes atractivas y sensuales, evocadoras e inquietantes al mismo tiempo, ya que poseen una perfección exacerbada.

Sin querer criticar el consumismo, su finalidad y obsesión son las formas y las composiciones con la intención de crear el mayor impacto visual posible y un movimiento que fluyese al observar el cuadro. Debido a esto no incluía demasiados elementos en sus trabajos porque en su opinión, un exceso de detalles podría limitar esa intención.

Una de sus obras más famosas es Fumadora, 1 (boca, 12) \

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar