8.3. El Expresionismo abstracto. Un arte norteamericano.

Durante las últimas décadas del S. XIX y la mitad del S. XX, París fue el centro y la capital de la renovación artística, todo artista moderno que quisiera formarse o participar de la vanguardia tenía que trasladarse a Paris, como una especie de obligado Grand Tour.

 La Segunda Guerra Mundial y la ocupación de París cambió el panorama artístico.

Otros países, que, aunque estaban implicados en la guerra, estaban más lejos geográficamente del conflicto, asumieron el papel de refugio de la cultura frente al fascismo.

Nueva York se convirtió en el baluarte de la vanguardia, aunque hasta entonces Estados Unidos solo había jugado un papel secundario en el panorama artístico.

En 1913 había tenido lugar en Nueva York el Armory Show, una gran exposición de obras de arte moderno, traídas en su mayoría de Europa, que contrastaba con el academicismo imperante en el arte norteamericano y que se convirtió en referente.

Desde el comienzo de la Segunda Guerra Mundial comenzó a germinar la idea de que Estados Unidos tenía que actuar con centro de defensa del arte frente a los nazis.

El gobierno organizó una Buy American Art Week (Semana para la compra de Arte Norteamericano), con sucesivas ediciones anuales, creando la conciencia de la necesidad de realizar arte propiamente americano.

El New Deal dedicó una especial atención a la situación de los artistas.

En esa situación, el artista norteamericano tenía que asumir el desarrollo del nuevo arte de vanguardia.

El crítico Clement Greenberg y otros centraron su atención en la obra de Jackson Pollock, como representante del nuevo arte norteamericano.

A partir de 1945 se aprecia un interés creciente por la vanguardia norteamericana, apoyado por los medios de comunicación y la euforia de la victoria en la guerra.

La irrupción de la vanguardia norteamericana, que pronto se conocería en París, se basaba fundamentalmente en El Expresionismo Abstracto.

Dentro de este enunciado cabían múltiples orientaciones, pero todas ellas bajo el signo de la abstracción.

Pollock fue sin duda el artista que por su novedad y actitud revulsiva incidió más en la idea de un arte nuevo que, desvinculado de las tradiciones, expresase el nuevo espíritu norteamericano y es evidente que, dentro del Informalismo, su Pintura de Acción, con su agresividad y la propuesta de un nuevo modo de pintar, se convirtió en referencia del arte norteamericano.

Otros artistas desarrollaron una pintura completamente distinta, como Franz Kline y Willem de Kooning.

Kline es un pintor gestual, de honda expresividad, que parte de una combinación del blanco y negro para construir estructuras cuyas imágenes recuerdan un desarrollo de formas propias de un mundo industrial y tecnificado, pero eliminando la construcción formal y geométrica.

La mancha de color es su principal elemento, una mancha expresiva y dinámica.

Sin embargo, la poesía de la mancha de color tuvo en dos pintores los máximos exponentes de esa pintura, que convierte la simplificación cromática en un profundo lirismo: Clifford Still (1904-1980) y Mark Rothko (1903-1970).

Clifford Still centra la expresividad en la misma realidad el color, muestra imágenes de gran intensidad en las que los colores contrastan y se contraponen como formas vivientes y cortadas, mostrando un dinamismo completamente distinto al de los serenos y reposados planos de color de Rothko, a quien conoció en 1943.

La pintura de Rothko es caso aparte.

Combina planos de color de perfiles desdibujados confusos y ambiguos.

Son ejemplos de simplificación y paradigmas del concepto mismo de abstracción.

El plano de color tiene sus contornos y límites desdibujados.

En su obra, la pintura se humaniza al suprimir el impulso irracional de la ejecución y transmitir un equilibrio entre subjetividad y racionalidad. 

La ejecución de sus cuadros, como los de Still, es lenta y sosegada.

El resultado, imágenes dotadas de un hedonismo trascendente.

Sin embargo, la pintura de Rothko no fue ajena a la transmisión de imágenes que revelan la expresión de una actitud y un sentimiento ante el mundo y la vida, como ponen de manifiesto sus últimos cuadros en los que el negro, lo invade todo. ffffffffffff

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